• Primer salón de té, café y chocolate

    Del 28 al 30 de agosto, en el Hotel Regency Way, se llevará a cabo el primer Salón del Café, Té & Chocolate, "La Feria de los Placeres. Será el primer salón del país dedicado exclusivamente a estos productos, y una oportunidad única para degustar variedades poco frecuentes. El evento cuenta con la declaración de interés turístico por parte de la Cámara de Comercio y el Ministerio de Relaciones Exteriores, el apoyo de embajadas extranjeras y la participación de empresas nacionales e internacionales.

    Iniciativa.
    Judith Weiss, organizadora del evento, explicó a El País que la iniciativa para el salón surgió a partir de una simple pregunta: ¿qué sabemos los uruguayos sobre estos productos? En Uruguay existe cierta movida respecto al té, pero hay poco conocimiento en materia de café y chocolate. En este contexto, un salón donde degustar y aprender sobre estos productos surgió como una atractiva oportunidad.

    Al igual que en los salones de vino, el objetivo es generar mayor conocimiento en el público sobre las variedades de estos brebajes.

    Por ejemplo, dice Weiss, en materia de café los uruguayos suelen volcarse hacia el instantáneo, pero de a poco va surgiendo curiosidad por nuevas especies, y una mayor sofisticación. La popularidad de café en cápsulas, la aparición de máquinas sofisticadas, la oferta de nuevas variedades en confiterías y pastiserías, son todos indicadores de un interés que crece. "A veces, uno pide un café en un bar y no se da cuenta que está quemado. Tampoco estamos acostumbrados a preguntar qué marcas de café tienen, como sí hacemos con otros productos", dice.

    Degustación.

    En el evento, el público tendrá la posibilidad de degustar variedades exóticas, pero también de aprender. Según Weiss, "la idea es que no sea una degustación común y corriente, sino que la gente pueda aprender. Que cuando uno pruebe un chocolate, un café o un té, le expliquen lo que está consumiendo".

    Y para ello, nada mejor que escuchar a los que saben.

    El salón contará con talleres los tres días que durará la feria, a cargo de expertos locales y extranjeros. Las temáticas van desde los orígenes de cada producto, los procesos de producción, diferentes blends (mezclas) y conservación, hasta el armado de piezas artísticas en chocolate.

    Son talleres son con cupos limitados y sin costo. En la página web del evento se puede consultar los horarios junto con los detalles para la inscripción.

    Desde Costa Rica, el barista Pablo Pereira Sánchez, quien será uno de los expositores en el evento, explica que aunque puede ser confundido con el bartender, el concepto de barista se limita únicamente a quien prepara bebidas en base a café.

    Vinculado a la producción de café, en sus talleres explicará por qué el café de su país tiene un sabor tan particular. El clima, la altura y los suelos son algunos factores que influyen, pero también juegan su parte los procesos de elaboración.

    Define al café de su país co-mo "más ácido, dulce, con cierto sabor cítrico y frutal".

    Los asistentes tendrán oportunidad de probarlo aunque, según Pereira, es importante que se tomen su tiempo. "El café es un gusto adquirido, hay que aprender a probarlo", dice.

    Arte Latte.
    Otro de los puntos a destacar de la feria es la presentación del Arte Latte en Uruguay, una forma de arte que consiste en crear diseños en la superficie de un café expreso. Una rápida búsqueda en internet permite comprobar la imaginación de algunos baristas, capaces de crear desde figuras decorativas hasta retratos en base a espuma, café y leche.

    Para el chef en pastelería Pablo Giménez, la chocolatería en Uruguay recién está en pañales, y hay que darle empuje.

    Giménez vendrá desde Chile para exponer sobre las buenas prácticas de la chocolatería y realizar una demostración de esculturas en chocolate.

    Para él, no se trata solo de degustar, sino que es importante conocer los procesos de elaboración para detectar diferencias. No es lo mismo el chocolate sucedáneo —típico de las golosinas— elaborado en base a aceite de palmiste, que el llamado chocolate de origen, elaborado en base a manteca de cacao y con un proceso de atemperado especial. Esto es lo que le da un sabor tan particular al chocolate de Bélgica, por ejemplo.

    Este chocolate de origen es más sabroso, se disuelve en la boca y no deja un regusto a grasa como lo hace el sucedáneo. "Una vez que la gente conoce las semillas y los procesos de fabricación, el cerebro reacciona de otra forma ante la degustación", dice Giménez.

    El salón de Café, Té & Chocolate es una buena oportunidad para empezar a entrenarlo.

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    • Fecha 2015-08-17
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